jueves, 12 de julio de 2012
La flexibilidad muscular es importante, sin embargo, frecuentemente es dejada de lado en los planes de acondicionamiento físico. Los ejercicios para estirar la espalda dorsal son los grandes olvidados. El estiramiento flexibiliza al músculo, moviliza las articulaciones, oxigena los tejidos, desbloquea contracturas, restablece la función neuromuscular, libera tensiones, aumenta la vitalidad y la capacidad de movimiento.
La espalda dorsal es la parte alta de la columna vertebral, donde se forma la cifosis, esa curva con forma leve de joroba. Estirarla es imprescindible para no limitar el movimiento de los brazos.
Ejercicios de estiramiento para la espalda dorsal:
De pie. Piernas separadas el ancho de caderas. Brazos en cruz con las palmas dirigidas hacia adelante. Espalda recta. Inspira. Lleva los brazos estirados hacia adelante, al tiempo que espiras, hasta tocar las palmas de la mano. El movimiento se acompaña con una flexión máxima de la columna dorsal y llevando la barbilla hacia el pecho, de modo de que se curve todo lo posible hacia atrás la espalda alta. Repite entre 10 a 15 veces.
De pie. Piernas juntas. Espalda recta. Manos a la nuca. Baja la cabeza llevando el mentón hacia el esternón y a continuación sigue flexionando el cuello vértebra por vértebra hasta llegar a la zona de los omóplatos. La espalda baja y la cintura no deben flexionarse. Mantén 20 segundos y repite.
Sentado con la espalda bien pegada al respaldo. Piernas juntas y los pies contra el suelo. Coloca las manos por detrás de las rodillas. Inspira. Flexiona cabeza, cuello y espalda dorsal, al tiempo que espiras. La espalda lumbar permanece pegada contra el respaldo. Los brazos hacen presión para estirar toda la musculatura. Mantén de 10 a 15 segundos y repite.
martes, 10 de julio de 2012
La actividad deportiva para los niños
no sólo promueve la salud, sino también valores como el esfuerzo, la voluntad, el sentido de trabajo en equipo, la disciplina, el mérito y muchos otros valores más, que pueden ser canalizados a través de la actividad lúdica.
Los deportes infantiles son, en realidad, juegos altamente reglados, competitivos, en donde generalmente se consagra a un ganador y que la mayoría de las veces exige un esfuerzo y capacidad física para practicarlos.
Pero lo realmente importante para el niño es el carácter lúdico que tiene el deporte, o sea que en realidad se juega con el control de reglas precisas y un poco más sofisticadas, que las del juego espontáneo.
Los niños atraviesan varias etapas de crecimiento, tanto psíquicas como físicas, por eso, como están formándose, es necesario que la práctica deportiva sea multifacética, esto significa que practiquen y entrenen en varias actividades y deportes, incluso simultáneamente, sin especializarse exageradamente en ninguno, por lo menos hasta que lleguen a la etapa puberal.
Las actividades estereotipadas y repetitivas son las que los niños aborrecen por considerarlas aburridas y desmotivantes, por eso si quieres que tu hijo mejore la fuerza de piernas, en vez de obligarlo a realizar sentadillas, puede practicar fútbol, ya que si bien entrenan físicamente, además de jugar, la motivación de jugar el partido y de estar con compañeros, hará que la actividad le sea más agradable.
Por último, debido a una lógica evolución hormonal, el niño no desarrolla musculatura, por lo que ciertas actividades, es innecesario realizarlas en forma tan metódica, al menos hasta que llegue a la adolescencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

